jueves, 17 de marzo de 2011

Por salir a caminar ...




¿Qué sucede cuando uno pierde la capacidad de creer?. Nuestros padres, desde nuestro nacimiento, nos enseñan a creer en Papá Noel, los Reyes Magos y el Príncipe Azul. Creo que esto va en contra del amor que nos tienen. ¿Por qué?. Porque es inevitable que, al crecer, descubramos la realidad. Y cuanto más tardemos en despertar y cuanto más prolonguen nuestros progeniteres estas fantasías infantiles creadas con la intención de mantenernos en una burbuja inmune a la realidad, peor va a ser la caída ... y mucho más feo el golpe.

miércoles, 16 de marzo de 2011

jueves 2 am.

Estás frente al monitor preguntándote tantas cosas. ¿Quién escribe en un blog a las dos de la mañana un jueves a mediados de marzo?. ¿Quién sale a caminar un lunes a las cuatro de la tarde, por Libertador, y llega hasta el Barrio Chino, para bajar los triglicéridos?. La respuesta es simple: vos y yo.
ROM, vos me entendés, ROM. Y ya no hay vuelta atrás. Yo me hurlingueo contra vos y vos te evadís, te escapas, querés pensar en la rubia que huyó hace segundos de tu departamento. Y, sin embargo, te hurlingueas.
Ya no hay salida en Caballito. La noche se cierne sobre nosotras como un manto de maldad. Te encerrás en el baño, te exfoliás, querés huir de mi presencia. No, no te querés escapar. Buscás ese poquito más que mañana te va a dejar con la resaca del: "¿por qué?". Pero así y todo me buscás. Te hurlingueas con fuerza contra mi, ronroneas unas palabras muy gastadas y ya no hay vuelta atrás. Vos y yo somos esa amistad indisoluble que aunque el tiempo pase, las obligaciones nos carcoman, siempre vamos a encontrarnos ... . Caballito y Palermo ... ya no hay distancia.